05 marzo 2011

Rayuela, capitulo 93

El Capitulo 93 de Rayuela, se puede tomar de un solo golpe, digerir por párrafos o sorber por lineas lenta y delicadamente.

Así lo disfruto yo:
"Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón [...] Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames --- (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), --- me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, [...] no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. [...] Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. [...] no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. --- Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. [...] También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
[...] Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. --- Total parcial: te quiero. Total general: te amo. [...] Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. --- Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. [...] las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. [...] ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? [...] También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. [...] un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible."

01 marzo 2011

Rocamadour

En el capitulo 4 de Rayuela es donde Lucía "La Maga" presenta a Rocamadour, su hijo:
-Y además estaba Rocamadour -dijo la Maga.
Así fue como Oliveira se enteró de la existencia de Rocamadour, que en Montevideo se llamaba modestamente Carlos Francisco. La Maga no parecía dispuesta a proporcionar demasiados detalles sobre la génesis de Rocamadour, aparte de que se había negado a un aborto y ahora empezaba a lamentarlo.

La maga nunca dio una explicación exacta sobre Rocamadour ni del porque eligió ese nombre a mi parecer tan romántico, para sustituir el de Carlos Francisco.

He investigado un poco solamente sobre posibles significados del nombre Rocamadour, para precisamente darme una idea de porque Cortázar a través de La Maga escogió este nombre para el bebe, lo que he encontrado es lo siguiente:

Existe una localidad y comuna francesa llamada Rocamadour, y tienen una leyenda espectacular de como es que adquirieron el nombre:
Se dice que Zaqueo, llegó con su familia a estos parajes, después de la muerte de Cristo. Allí tomó el nombre falso de Amator o Amadour. Una vez instalado, fundó un pequeño oratorio en una roca que más tarde sería llamada Roche d’Amadour (Roca de Amador, Rocamador), con una mezcla de términos entre la Roca Mayor y la Roca de Amadour.
En este lugar también tienen un queso con denominación de origen llamado de igual manera y una virgen (que es la virgen María negra) llamada Santa María de Rocamadour.
    Desconozco si Julio Cortázar visito alguna vez el lugar, o si estaba enterado de la existencia del mismo, pero sin duda  ya el mismo nombre de Rocamadour esta envuelto en un enigma innato.

    Rocamadour, es un bebé que esta enfermo gravemente enfermo. Después de varias visitas al hospital, Lucía decide sacarlo y cuidarlo ella misma. Desafortunadamente, el bebé muere durante una reunión del club, marcando a la Maga para siempre.

    Después contare mas de Rocamadour, para cuidar que los post no sean tan extensos.

    28 febrero 2011

    El Lenguaje Gíglico

    Se trata de un lenguaje musical que se interpreta como un juego, además de ser un lenguaje exclusivo, compartido por los enamorados, que los aisla del resto del mundo. El glíglico es un lenguaje creado por Julio Cortázar.

    El glíglico tiene la misma sintaxis y morfología que el español, usando palabras normales con otras inventadas pero reconocibles como sustantivos o verbos, y puntuando correctamente las frases. Una posible fuente de inspiración es el Jabberwocky de Lewis Carroll.

    Esta presente en Rayuela, donde el capítulo 68, está completamente escrito en él:

    “Los perfumes, los himnos órficos, las algalias en primera y en segunda acepción… Aquí olés a sardónica. Aquí a crisopracio. Aquí, esperá un poco, aquí es como perejil pero apenas, un pedacito perdido en una piel de gamuza. Aquí empezás a oler a vos misma. Qué raro, verdad, que una mujer no pueda olerse como la huele un hombre. Aquí exactamente. No te muevas, dejame. Olés a jalea real, a miel en un pote de tabaco, a algas aunque sea tópico decirlo. Hay tantas algas, la Maga olía a algas frescas, arrancadas al último vaivén del mar. A la ola misma. Ciertos días el olor a alga se mezclaba con una cadencia más espesa, entonces yo tenía que apelar a la perversidad -pero era una perversidad palatina, entendé, un lujo de bulgaróctono, de senescal rodeado de obediencia nocturna-, para acercar los labios a los suyos, tocar con la lengua esa ligera llama rosa que titilaba rodeada de sombra, y después, como hago ahora con vos, le iba apartando muy despacio los muslos, la tendía un poco de lado y la respiraba interminablemente, sintiendo cómo su mano, sin que yo se lo pidiera, empezaba a desgajarme de mí mismo como la llama empieza a arrancar sus topacios de un papel de diario arrugado. Entonces cesaban los perfumes, maravillosamente cesaban y todo era sabor, mordedura, jugos esenciales que corrían por la boca, la caída en esa sombra, the primeval darkness, el cubo de la rueda de los orígenes. Sí, en el instante de la animalidad más agachada, más cerca de la excreción y sus aparatos indescriptibles, ahí se dibujan las figuras iniciales y finales, ahí en la caverna viscosa de tus alivios cotidianos está temblando Aldebarán, saltan los genes y las constelaciones, todo se resume alfa y omega, coquille, cunt, concha, con, coño, milenio, Armagedón, terramicina, oh callate, no empecés allá arriba tus apariencias despreciables, tus fáciles espejos. Qué silencio tu piel, qué abismos donde ruedan dados de esmeralda, cínifes y fénices y cráteres…”
    También en Inmiscusión terrupta incluido en el Último round:
    "Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal acario en pleno tripolio que se lo ladea hasta el copo.
    -¡Asquerosa! –brama la señora Fifa, tratando de sonsonarse el ayelmado tripolio que ademenos es de satén rosa. Revoleando una mazoca más bien prolapsa, contracarga a la crimea y consigue marivolarle un suño a la Tota que se desporrona en diagonía y por un momento horadra el raire con sus abroncojantes bocinomias. Por segunda vez se le arrumba un mofo sin merma a flamencarle las mecochas, pero nadie le ha desmunido el encuadre a la Tota sin tener que alanchufarse su contragofia, y así pasa que la señora Fifa contrae una plica de miercolamas a media resma y cuatro peticuras de ésas que no te dan tiempo al vocifugio, y en eso están arremulgándose de ida y de vuelta cuando se ve precivenir al doctor Feta que se inmoluye inclótumo entre las gladiofantas.
    -¡Payahás, payahás! –crona el elegantiorum, sujetirando de las desmecrenzas empebufantes. No ha terminado de halar cuando ya le están manocrujiendo el fano, las colotas, el rijo enjuto y las nalcunias, mofo que arriba y suño al medio y dos miercolanas que para qué.
    -¿Te das cuenta? –sinterruge la señora Fifa.
    -¡El muy cornaputo! –vociflama la Tota.
    Y ahí nomás se recompalmean y fraternulian como si no se hubieran estado polichantando más de cuatro cafotos en plena tetamancia; son así las tofifas y las fitotas, mejor es no terruptarlas porque te desmunen el persiglotio y se quedan tan plopas."
    Creo que es un lenguaje que sugiere, que evoca, que dice sin decir. Un lenguaje inventado, intimo, que solo quienes lo entienden recurren a el, solo algunos pueden acceder. Hay que ser realmente apasionados para significar las palabras inventadas de manera tan hermosa.

    Navegando por ahí me encontre este post titulado "Se Habla Gíglico" y esta cargado de energia cronopica, al post se adhieren dos comentarios, tambien llenos de intensidad.

    25 febrero 2011

    Cortázar, maestro!

    Sinceramente, sobra decir que Cortázar me fascina, me apasiona, porque me lleva sin moverme de lugar a otra "realidad", otro escenario, otro si hubiera...

    Cuando me preguntan cual es mi libro favorito, si chistar contesto Rayuela de Cortázar, lo he leído mas de 8 veces y contrario al sentir de los demás, no aun no me lo aprendo y siempre le encuentro algo que no había notado las veces anteriores.

    Él (sus novelas y cuentos) me transmiten todo...


    "...que a mi manera te quiero y que ese cariño te condena porque te vuelve mi denunciador, el que por quererme y ser querido me despoja y me desnuda y me hace verme como soy..."

    "Siempre es como si las palabras y su tiempo estuvieran desajustadas, como si lo que debiera decirte ya no fuese oportuno, o no lo será un día en que vos o yo faltaremos, y nada podrá ser dicho."

    "Tan lejos ya de ti, como un ojo de otro, de esta asumida adversidad, nacerá la mirada que por fin te merezca."

    "Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio." 

    Nota: Post editado,
    Idea original publicada
    en "Cortazar, maestro!" 2009-10-19

    20 febrero 2011

    Rayuela: Tablero de Dirección

    "A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El lector queda invitado a elegir una de las dos posibilidades siguientes:

    El primer libro se deja leer en la forma corriente, y termina en el capítulo 56, al pie del cual hay tres vistosas estrellitas que equivalen a la palabra Fin. Por consiguiente, el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue.

    El segundo libro se deja leer empezando por el capítulo 73 y siguiendo luego en el orden que se indica al pie de cada capítulo. En caso de confusión u olvido, bastará consultar la lista siguiente:

    73 - 1 - 2 - 116 - 3 - 84 - 4 - 71 5 - 81 - 74 - 6 - 7 - 8 - 93 - 68 - 9 - 104 - 10 - 65 - 11 - 136 - 12 - 106 - 13 - 115 - 14 - 114 - 117 - 15 - 120 - 16 - 137 - 17 - 97 - 18 - 153 - 19 - 90 - 20 - 126 - 21 - 79 - 22 - 62 - 23 - 124 - 128 - 24 - 134 - 25 - 141 - 60 - 26 - 109 - 27 - 28 - 130 - 151 - 152 - 143 - 100 - 76 - 101 - 144 - 92 - 103 - 108 - 64 - 155 - 123 - 145 - 122 - 112 - 154 - 85 - 150 - 95 - 146 - 29 - 107 - 113 - 30 - 57 - 70 - 147 - 31 - 32 - 132 - 61 - 33 - 67 - 83 - 142 - 34 - 87 - 105 - 96 - 94 - 91 - 82 - 99 - 35 - 121 - 36 - 37 - 98 - 38 - 39 - 86 - 78 - 40 - 59 - 41 - 148 - 42 - 75 - 43 - 125 - 44 - 102 - 45 - 80 - 46 - 47 - 110 - 48 - 111 - 49 - 118 - 50 - 119 - 51 - 69 - 52 - 89 - 53 - 66 - 149 - 54 - 129 - 139 - 133 - 140 - 138 - 127 - 56 - 135 - 63 - 88 - 72 - 77 - 131 - 58 - 131

    Con objeto de facilitar la rápida ubicación de los capítulos, la numeración se va repitiendo en lo alto de las páginas correspondientes a cada uno de ellos."
    Creo que la estructura de Rayuela, es en realidad la antiestructura, pues gracias a que Cortázar plantea una estructura nos da la posibilidad de no seguirla. Además del tablero de dirección nos deja tres bloques: "El lado de allá", "El lado de acá" y "De otros lados".

    Sin duda alguna él nos propone que hagamos de Rayuela una experiencia propía, nos ha dado un regalo invaluable: Nos ha dejado entrar en su mundo para hacerlo nuestro.

    Rayuela, capitulo 93

    El Capitulo 93 de Rayuela, se puede tomar de un solo golpe, digerir por párrafos o sorber por lineas lenta y delicadamente.

    Así lo disfruto yo:
    "Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón [...] Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames --- (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), --- me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, [...] no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. [...] Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. [...] no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. --- Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. [...] También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
    [...] Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. --- Total parcial: te quiero. Total general: te amo. [...] Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. --- Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. [...] las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. [...] ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? [...] También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. [...] un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible."

    Rocamadour

    En el capitulo 4 de Rayuela es donde Lucía "La Maga" presenta a Rocamadour, su hijo:
    -Y además estaba Rocamadour -dijo la Maga.
    Así fue como Oliveira se enteró de la existencia de Rocamadour, que en Montevideo se llamaba modestamente Carlos Francisco. La Maga no parecía dispuesta a proporcionar demasiados detalles sobre la génesis de Rocamadour, aparte de que se había negado a un aborto y ahora empezaba a lamentarlo.

    La maga nunca dio una explicación exacta sobre Rocamadour ni del porque eligió ese nombre a mi parecer tan romántico, para sustituir el de Carlos Francisco.

    He investigado un poco solamente sobre posibles significados del nombre Rocamadour, para precisamente darme una idea de porque Cortázar a través de La Maga escogió este nombre para el bebe, lo que he encontrado es lo siguiente:

    Existe una localidad y comuna francesa llamada Rocamadour, y tienen una leyenda espectacular de como es que adquirieron el nombre:
    Se dice que Zaqueo, llegó con su familia a estos parajes, después de la muerte de Cristo. Allí tomó el nombre falso de Amator o Amadour. Una vez instalado, fundó un pequeño oratorio en una roca que más tarde sería llamada Roche d’Amadour (Roca de Amador, Rocamador), con una mezcla de términos entre la Roca Mayor y la Roca de Amadour.
    En este lugar también tienen un queso con denominación de origen llamado de igual manera y una virgen (que es la virgen María negra) llamada Santa María de Rocamadour.
      Desconozco si Julio Cortázar visito alguna vez el lugar, o si estaba enterado de la existencia del mismo, pero sin duda  ya el mismo nombre de Rocamadour esta envuelto en un enigma innato.

      Rocamadour, es un bebé que esta enfermo gravemente enfermo. Después de varias visitas al hospital, Lucía decide sacarlo y cuidarlo ella misma. Desafortunadamente, el bebé muere durante una reunión del club, marcando a la Maga para siempre.

      Después contare mas de Rocamadour, para cuidar que los post no sean tan extensos.

      El Lenguaje Gíglico

      Se trata de un lenguaje musical que se interpreta como un juego, además de ser un lenguaje exclusivo, compartido por los enamorados, que los aisla del resto del mundo. El glíglico es un lenguaje creado por Julio Cortázar.

      El glíglico tiene la misma sintaxis y morfología que el español, usando palabras normales con otras inventadas pero reconocibles como sustantivos o verbos, y puntuando correctamente las frases. Una posible fuente de inspiración es el Jabberwocky de Lewis Carroll.

      Esta presente en Rayuela, donde el capítulo 68, está completamente escrito en él:

      “Los perfumes, los himnos órficos, las algalias en primera y en segunda acepción… Aquí olés a sardónica. Aquí a crisopracio. Aquí, esperá un poco, aquí es como perejil pero apenas, un pedacito perdido en una piel de gamuza. Aquí empezás a oler a vos misma. Qué raro, verdad, que una mujer no pueda olerse como la huele un hombre. Aquí exactamente. No te muevas, dejame. Olés a jalea real, a miel en un pote de tabaco, a algas aunque sea tópico decirlo. Hay tantas algas, la Maga olía a algas frescas, arrancadas al último vaivén del mar. A la ola misma. Ciertos días el olor a alga se mezclaba con una cadencia más espesa, entonces yo tenía que apelar a la perversidad -pero era una perversidad palatina, entendé, un lujo de bulgaróctono, de senescal rodeado de obediencia nocturna-, para acercar los labios a los suyos, tocar con la lengua esa ligera llama rosa que titilaba rodeada de sombra, y después, como hago ahora con vos, le iba apartando muy despacio los muslos, la tendía un poco de lado y la respiraba interminablemente, sintiendo cómo su mano, sin que yo se lo pidiera, empezaba a desgajarme de mí mismo como la llama empieza a arrancar sus topacios de un papel de diario arrugado. Entonces cesaban los perfumes, maravillosamente cesaban y todo era sabor, mordedura, jugos esenciales que corrían por la boca, la caída en esa sombra, the primeval darkness, el cubo de la rueda de los orígenes. Sí, en el instante de la animalidad más agachada, más cerca de la excreción y sus aparatos indescriptibles, ahí se dibujan las figuras iniciales y finales, ahí en la caverna viscosa de tus alivios cotidianos está temblando Aldebarán, saltan los genes y las constelaciones, todo se resume alfa y omega, coquille, cunt, concha, con, coño, milenio, Armagedón, terramicina, oh callate, no empecés allá arriba tus apariencias despreciables, tus fáciles espejos. Qué silencio tu piel, qué abismos donde ruedan dados de esmeralda, cínifes y fénices y cráteres…”
      También en Inmiscusión terrupta incluido en el Último round:
      "Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal acario en pleno tripolio que se lo ladea hasta el copo.
      -¡Asquerosa! –brama la señora Fifa, tratando de sonsonarse el ayelmado tripolio que ademenos es de satén rosa. Revoleando una mazoca más bien prolapsa, contracarga a la crimea y consigue marivolarle un suño a la Tota que se desporrona en diagonía y por un momento horadra el raire con sus abroncojantes bocinomias. Por segunda vez se le arrumba un mofo sin merma a flamencarle las mecochas, pero nadie le ha desmunido el encuadre a la Tota sin tener que alanchufarse su contragofia, y así pasa que la señora Fifa contrae una plica de miercolamas a media resma y cuatro peticuras de ésas que no te dan tiempo al vocifugio, y en eso están arremulgándose de ida y de vuelta cuando se ve precivenir al doctor Feta que se inmoluye inclótumo entre las gladiofantas.
      -¡Payahás, payahás! –crona el elegantiorum, sujetirando de las desmecrenzas empebufantes. No ha terminado de halar cuando ya le están manocrujiendo el fano, las colotas, el rijo enjuto y las nalcunias, mofo que arriba y suño al medio y dos miercolanas que para qué.
      -¿Te das cuenta? –sinterruge la señora Fifa.
      -¡El muy cornaputo! –vociflama la Tota.
      Y ahí nomás se recompalmean y fraternulian como si no se hubieran estado polichantando más de cuatro cafotos en plena tetamancia; son así las tofifas y las fitotas, mejor es no terruptarlas porque te desmunen el persiglotio y se quedan tan plopas."
      Creo que es un lenguaje que sugiere, que evoca, que dice sin decir. Un lenguaje inventado, intimo, que solo quienes lo entienden recurren a el, solo algunos pueden acceder. Hay que ser realmente apasionados para significar las palabras inventadas de manera tan hermosa.

      Navegando por ahí me encontre este post titulado "Se Habla Gíglico" y esta cargado de energia cronopica, al post se adhieren dos comentarios, tambien llenos de intensidad.

      Cortázar, maestro!

      Sinceramente, sobra decir que Cortázar me fascina, me apasiona, porque me lleva sin moverme de lugar a otra "realidad", otro escenario, otro si hubiera...

      Cuando me preguntan cual es mi libro favorito, si chistar contesto Rayuela de Cortázar, lo he leído mas de 8 veces y contrario al sentir de los demás, no aun no me lo aprendo y siempre le encuentro algo que no había notado las veces anteriores.

      Él (sus novelas y cuentos) me transmiten todo...


      "...que a mi manera te quiero y que ese cariño te condena porque te vuelve mi denunciador, el que por quererme y ser querido me despoja y me desnuda y me hace verme como soy..."

      "Siempre es como si las palabras y su tiempo estuvieran desajustadas, como si lo que debiera decirte ya no fuese oportuno, o no lo será un día en que vos o yo faltaremos, y nada podrá ser dicho."

      "Tan lejos ya de ti, como un ojo de otro, de esta asumida adversidad, nacerá la mirada que por fin te merezca."

      "Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio." 

      Nota: Post editado,
      Idea original publicada
      en "Cortazar, maestro!" 2009-10-19

      Rayuela: Tablero de Dirección

      "A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El lector queda invitado a elegir una de las dos posibilidades siguientes:

      El primer libro se deja leer en la forma corriente, y termina en el capítulo 56, al pie del cual hay tres vistosas estrellitas que equivalen a la palabra Fin. Por consiguiente, el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue.

      El segundo libro se deja leer empezando por el capítulo 73 y siguiendo luego en el orden que se indica al pie de cada capítulo. En caso de confusión u olvido, bastará consultar la lista siguiente:

      73 - 1 - 2 - 116 - 3 - 84 - 4 - 71 5 - 81 - 74 - 6 - 7 - 8 - 93 - 68 - 9 - 104 - 10 - 65 - 11 - 136 - 12 - 106 - 13 - 115 - 14 - 114 - 117 - 15 - 120 - 16 - 137 - 17 - 97 - 18 - 153 - 19 - 90 - 20 - 126 - 21 - 79 - 22 - 62 - 23 - 124 - 128 - 24 - 134 - 25 - 141 - 60 - 26 - 109 - 27 - 28 - 130 - 151 - 152 - 143 - 100 - 76 - 101 - 144 - 92 - 103 - 108 - 64 - 155 - 123 - 145 - 122 - 112 - 154 - 85 - 150 - 95 - 146 - 29 - 107 - 113 - 30 - 57 - 70 - 147 - 31 - 32 - 132 - 61 - 33 - 67 - 83 - 142 - 34 - 87 - 105 - 96 - 94 - 91 - 82 - 99 - 35 - 121 - 36 - 37 - 98 - 38 - 39 - 86 - 78 - 40 - 59 - 41 - 148 - 42 - 75 - 43 - 125 - 44 - 102 - 45 - 80 - 46 - 47 - 110 - 48 - 111 - 49 - 118 - 50 - 119 - 51 - 69 - 52 - 89 - 53 - 66 - 149 - 54 - 129 - 139 - 133 - 140 - 138 - 127 - 56 - 135 - 63 - 88 - 72 - 77 - 131 - 58 - 131

      Con objeto de facilitar la rápida ubicación de los capítulos, la numeración se va repitiendo en lo alto de las páginas correspondientes a cada uno de ellos."
      Creo que la estructura de Rayuela, es en realidad la antiestructura, pues gracias a que Cortázar plantea una estructura nos da la posibilidad de no seguirla. Además del tablero de dirección nos deja tres bloques: "El lado de allá", "El lado de acá" y "De otros lados".

      Sin duda alguna él nos propone que hagamos de Rayuela una experiencia propía, nos ha dado un regalo invaluable: Nos ha dejado entrar en su mundo para hacerlo nuestro.